Los cuatro tipos de acción social
Los cuatro tipos de acción con su definición y sus ejemplos, más la advertencia de que la acción real cae entre ellos.
Los cuatro tipos de acción social
La tipología no es una lista de cuatro cajones: son «puros tipos conceptuales» y la acción realmente observada casi siempre es una mezcla de los cuatro (cap. I, § 2, punto 5). Dos de ellos, además, están en el borde de lo que Weber acepta llamar acción con sentido.
Racional con arreglo a fines Sentido en el resultado
Medios calculados para fines sopesados, con cálculo de las consecuencias secundarias (cap. I, § 2). El ejemplo que el propio texto usa es el razonamiento de la utilidad marginal. Es el tipo con mayor grado de elaboración consciente, y por eso el que la sociología comprensiva usa como vara de medida.
Racional con arreglo a valores Sentido en la acción misma
Se actúa por el valor absoluto de la conducta —el deber, la dignidad, la belleza, la piedad— «sin consideración a las consecuencias previsibles» (cap. I, § 2). Es plenamente consciente, pero el sentido no está en lo que se obtiene sino en lo que se hace.
Afectiva En la frontera de la acción con sentido
Determinada por estados sentimentales actuales: venganza, goce, entrega, beatitud contemplativa (cap. I, § 2). Cuanto más se agota en la descarga del sentimiento, más se acerca al límite en que ya no hay sentido mentado que interpretar.
Tradicional En la frontera de la acción con sentido
Determinada por una costumbre arraigada: «una oscura reacción a estímulos habituales» (cap. I, § 2). Casi nunca es acción con sentido en el sentido pleno del término, porque el actor no le enlaza un sentido subjetivo, sencillamente repite.
La acción realmente observada Lo que hay en medio
Ningún caso empírico cae en un solo tipo. Los cuatro son construcciones para ordenar la materia, no clasificaciones exhaustivas, y la acción real es una nube entre ellos (cap. I, § 2, punto 5). Recordarlo evita el uso más común y más falso de la tipología: repartir conductas en cajones.