Las cinco adaptaciones: metas contra medios
Las cinco adaptaciones de la tabla de la p. 218 como posiciones estructurales, no como tipos de personalidad.
Las cinco adaptaciones: metas contra medios
Las cinco conductas no son cinco caracteres sino cinco posiciones en una misma matriz: la que cruza las metas culturales con los medios institucionalizados (tabla de la p. 218). La fractura está en que esos dos elementos varían de forma independiente, y su coordinación imperfecta conduce a la anomia.
¿De dónde viene la presión hacia la conducta divergente?
Premisa freudiana: la estructura social solo reprime impulsos nativos. Merton la califica de «puro anarquismo», incluido el «anarquismo benigno» de Fromm.
Merton: «Si la estructura social restringe algunas inclinaciones a obrar, crea otras» (p. 199). El propósito del capítulo es descubrir «cómo algunas estructuras sociales ejercen una presión definida sobre ciertas personas de la sociedad para que sigan una conducta inconformista y no una conducta conformista» (pp. 209-210), y el hecho decisivo es que «la importancia cultural concedida a ciertos objetivos varía independientemente del grado de importancia dada a los medios institucionalizados» (p. 211).
I. Conformidad (metas +, medios +)
Se explica por el carácter: gente normal, bien socializada, sin nada que investigar.
Merton: es una posición en la matriz como cualquier otra, la que acepta a la vez la meta cultural y los medios institucionalizados. Es la adaptación modal y la condición de que exista una sociedad estable, no un rasgo de personalidad (p. 218).
II. Innovación (metas +, medios −)
El delito es cosa de gente sin valores, y la desviación es una anomalía psicológica.
Merton: el innovador comparte plenamente la meta-éxito monetario y lo que le falta son los medios legítimos para alcanzarla. La conducta divergente resulta «tan normal psicológicamente como la conducta conformista», y eso «pondrá en duda la ecuación entre desviación y anormalidad psicológica» (p. 210). Aparece tanto en los niveles económicos bajos como en los superiores (p. 220): no es una patología de los pobres.
III. Ritualismo (metas −, medios +)
Burocratismo, apego mezquino a la regla: un defecto de temperamento del individuo.
Merton: es una adaptación estructural, y tiene domicilio social. Se localiza en la clase media baja, donde los padres ejercen la presión normativa más constante (p. 230): se abandona la meta y se abraza el procedimiento porque la posición no permite otra cosa.
IV. Retraimiento (metas −, medios −)
Fracaso individual: el vagabundo, el alcohólico, el paria como historia personal.
Merton: la salida de quien rechaza a la vez la meta y los medios, es decir la única celda que abandona la matriz sin sustituirla por nada. También aquí lo que explica la conducta es el lugar en la estructura, no la biografía (p. 218).
V. Rebelión (metas ±, medios ±)
Una variante del delito, o su versión ideologizada.
Merton la señala aparte, «en plano claramente diferente del de las otras»: no rechaza sin más, rechaza y sustituye por valores nuevos. Es «una reacción de transición que trata de institucionalizar metas y procedimientos» nuevos (p. 218). En el punto extremo del proceso «la predecibilidad se reduce al mínimo y sobreviene lo que puede llamarse apropiadamente anomia o caos cultural» (p. 239).