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Jürgen Habermas · 1981

Teoría de la acción comunicativa, I

  • Giro crítico y reflexivo (1960-1990)
  • Teoría crítica
  • 3 diagramas
01 · Figura 14 (p. 366) · Comparación por bandas

Los tipos de acción

Las tres casillas llenas de la figura 14: instrumental, estratégica y comunicativa, con la estratégica como bisagra entre éxito y sociedad.

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Los tipos de acción

La figura 14 del libro (p. 366) cruza dos ejes: la orientación de la acción (al éxito o al entendimiento) y la situación (no social o social). De las cuatro casillas sólo se llenan tres: no hay entendimiento no social, y en esa asimetría se apoya todo el libro.

Orientación al éxito · no social

Acción instrumental

El actor se orienta a un fin en un mundo de cosas y observa reglas técnicas de eficacia. «Las acciones instrumentales pueden ir asociadas a interacciones sociales» (p. 367), pero por sí mismas no lo son. Su criterio de logro es la eficacia.

Puente

Acción estratégica

La casilla bisagra: social como la comunicativa, orientada al éxito como la instrumental. «La acción teleológica se amplía y convierte en acción estratégica cuando en el cálculo que el agente hace de su éxito interviene la expectativa de decisiones de a lo menos otro agente» (p. 122). Sigue reglas de elección racional frente a un oponente, no reglas técnicas (p. 367); su criterio de logro es la ventaja.

Orientación al entendimiento · social

Acción comunicativa

«Hablo, en cambio, de acciones comunicativas cuando los planes de acción de los actores implicados no se coordinan a través de un cálculo egocéntrico de resultados, sino mediante actos de entendimiento» (p. 367). Los participantes «persiguen sus fines individuales bajo la condición de que sus respectivos planes de acción puedan armonizarse entre sí sobre la base de una definición compartida de la situación» (p. 367). Su criterio de logro es el acuerdo racionalmente motivado.

02 · Obra completa · Matriz comparativa

La doble racionalización de la modernidad

Cuatro preguntas donde la herencia de Weber y de Adorno da una respuesta y Habermas la desdobla, hasta llegar al mecanismo de la colonización.

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La doble racionalización de la modernidad

Weber leyó una sola línea de racionalización y por eso la modernidad se le apareció como pura pérdida. Habermas lee dos, y sitúa la falla en el punto donde los medios sistémicos empiezan a sustituir al lenguaje.

¿Cuántas racionalizaciones hay en la modernidad?

Separacion heredada

Weber: una sola, la expansión de la acción con arreglo a fines. De ahí las dos tesis del diagnóstico: «el primer componente puede expresarse en la tesis de la pérdida de sentido y el segundo en la tesis de la pérdida de libertad» (p. 317).

Ruptura posterior

Habermas la desdobla: la racionalización del mundo de la vida (el acuerdo adscrito por la tradición cede ante el acuerdo alcanzado comunicativamente) y la formación de subsistemas regidos por dinero y poder. Ambos procesos son modernos y complementarios, pero «en otro aspecto se trata de tendencias opuestas» (p. 436).

¿Dónde hay racionalidad?

Separacion heredada

La «teoría oficial de la acción» de Weber sólo reconoce racionalidad en la acción con arreglo a fines: «bajo el primer aspecto es la manipulación instrumental […] lo que aparece como telos inmanente a la racionalidad» (p. 29).

Ruptura posterior

También en el entendimiento, y no como excepción: «el entendimiento es inmanente como telos al lenguaje humano» (p. 369). Toda emisión lleva anudada una pretensión de validez —verdad, rectitud, veracidad— que el oyente puede aceptar o rechazar con razones (pp. 368-369).

¿De dónde saca la crítica su suelo normativo?

Separacion heredada

De Lukács a Adorno: la Dialéctica de la Ilustración identificó razón con razón instrumental y dejó a la teoría crítica sin suelo desde el cual criticar. Es el callejón sin salida que autopsia el capítulo IV.

Ruptura posterior

Del propio mecanismo del habla: «entenderse es un proceso de obtención de un acuerdo entre sujetos lingüística e interactivamente competentes» (p. 368) y «el acuerdo se basa en convicciones comunes» (p. 369). De ahí el «cambio de paradigma: pasar del paradigma de la acción teleológica al de la acción comunicativa» (p. 433).

¿Qué coordina la acción: el lenguaje o el dinero y el poder?

Separacion heredada

En el mundo de la vida coordina el entendimiento lingüístico, sobre un horizonte de «convicciones de fondo, más o menos difusas, pero siempre aproblemáticas» que «acumula el trabajo de interpretación realizado por las generaciones pasadas» (p. 104).

Ruptura posterior

En los subsistemas coordinan medios de control que «sustituyen al lenguaje como mecanismo de coordinación de la acción» (p. 436). Ese es el mecanismo de la colonización del mundo de la vida, aquí sólo anunciado —en el prefacio, como «hipótesis de que los ámbitos de acción comunicativamente estructurados quedan sometidos a los imperativos de sistemas de acción organizados formalmente que se han vuelto autónomos» (p. 10)—: el análisis se desarrolla en el tomo II, no en este.

03 · Contexto · Línea de tiempo

Del diagnóstico de Weber a la propuesta de Habermas

El linaje Weber – Lukács – Adorno como camino hacia un callejón sin salida, y 1981 como el punto en que la teoría crítica gira al lenguaje.

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Del diagnóstico de Weber a la propuesta de Habermas

El linaje que el libro reconstruye y del que se despide: cada hito conserva algo de la herencia weberiana y pierde algo, hasta que el callejón sin salida obliga al cambio de paradigma.

1904-1920

Weber: el desencantamiento

La racionalización como expansión de la acción con arreglo a fines. Se conserva el diagnóstico de la modernidad como proceso de racionalización; se pierde toda racionalidad que no sea la de los medios y los fines, y por eso el balance sólo puede ser doble pérdida: «pérdida de sentido» y «pérdida de libertad» (p. 317).