El Estado como contenedor y sus fugas
Las tres escalas que desbordan al Estado como unidad de analisis, y lo que sigue en pie despues de la critica.
El Estado como contenedor y sus fugas
El estadocentrismo no se rompe por un lado, sino por tres escalas a la vez que el Estado no contiene.
Hacia arriba
El Estado como bloque de construcción analítico: la unidad natural de comparación y de recolección de datos (p. 87).
Economía política internacional, ciudades mundiales, historia mundial, análisis de sistemas-mundo y estudios civilizatorios trabajan a una escala que desborda al Estado (p. 91).
Hacia abajo
Cada Estado, un caso homogéneo; la nación como recipiente de la sociedad.
Regiones dentro de los estados, protoindustrialización y lo local: «pensar globalmente, actuar localmente» (p. 89).
Hacia los lados
Los «estudios internacionales» miraban relaciones entre estados, comparando unidades del mismo tipo.
Las estructuras transestatales no eran comparables entre estados y por eso quedaron invisibles para ese enfoque (p. 90).
Lo que no cae
La crítica se lee a veces como si el Estado hubiera dejado de importar.
El Estado sigue siendo una institución clave: lo que pierde es el monopolio de la escala, no su relevancia (p. 92).