Colonialismo y colonialidad: lo que terminó y lo que no
La distinción decisiva del texto: el colonialismo se acabó con la independencia, la colonialidad le sobrevive y no tiene fecha de cierre.
Colonialismo y colonialidad: lo que terminó y lo que no
Son dos cosas distintas, y confundirlas es el error que hace parecer superada una historia que sigue en curso.
Colonialismo
Relación político-jurídica formal: la administración imperial de un territorio ajeno. Encomienda, virreinato, corona. Es visible, nombrable y derogable por ley, y termina con las independencias: 1804 en Haití, 1810-1825 en la América hispana.
1492, la matriz común
Los dos nacen del mismo parto, y de ahí el equívoco: «Dicho eje tiene, pues, origen y carácter colonial, pero ha probado ser más duradero y estable que el colonialismo en cuya matriz fue establecido» (p. 201). Lo que se acabó fue la relación jurídica, no el patrón de clasificación que se instaló dentro de ella.
Colonialidad
Patrón de clasificación social: la raza como criterio universal para distribuir «los rangos, lugares y roles en la estructura de poder» (p. 203), la división racial del trabajo (pp. 204-205, 208) y el eurocentrismo como control de la intersubjetividad (p. 218). No tiene fecha de cierre: sigue organizando el trabajo, el Estado y el conocimiento.